20.09.2007 - Artículo
Conferencia internacional sobre la desertificación en Madrid: Algunos progresos pero existe un bloqueo en la financiación
A primeros de septiembre 2007, 191 países se reunieron en Madrid para discutir sobre el acuciante tema de la desertificación. Con el cambio climático como telón de fondo, la degradación de las tierras – más de un tercio están amenazadas en todo el globo - incide mucho más rápida e intensamente en la vida cotidiana de 200 millones de personas que el efecto que tienen las decisiones políticas para paliar esta situación. El nuevo plan de acción para diez años, aceptado este mes por todos los firmantes de la Convención de la ONU contra la desertificación, choca con un último pero enorme obstáculo: no se ha llegado a un acuerdo sobre la financiación del presupuesto de la Secretaría ejecutiva.
Nacida, como tantas otras, de la cumbre de Río en 1992, la Convención sobre la desertificación no ha encontrado hasta ahora el mismo eco que las Convenciones sobre el clima y la biodiversidad debido sin duda a que, contrariamente a las demás Convenciones, la demanda no provenía de los países del Norte sino de los países en desarrollo áridos y semiáridos, los más afectados por la degradación y el agotamiento de sus suelos. Con, en primera línea, África, el continente más amenazado por la desertificación que podría ver desaparecer dos tercios de sus tierras cultivables antes del año 2025.
Desertificación, pobreza y presiones migratorias: un trío inseparable que hay que desmantelar
No obstante, la reciente toma de conciencia ligada a los cambios climáticos ha
vuelto a situar la lucha contra la desertificación en un lugar más en consonancia con su estado de urgencia. La Conferencia de Madrid, que se clausuró el 15 de septiembre, tenía como objetivo
insuflar un mayor dinamismo a las acciones ya puestas en marcha y sobre todo a las acciones a emprender para frenar el avance de esta plaga.
En efecto, criticada desde hace tiempo por su falta de resultados, la Convención ha dado algunos pasos substanciales para promover medidas concretas, basadas en programas locales y apoyadas por la Cooperación internacional.
Suiza, actor muy especial, y la “firma COSUDE”
“La COSUDE es una herramienta para el desarrollo” nos explica Martín Sommer, jefe de la división de Recursos naturales y medio
ambiente de la COSUDE. “Centrada en un principio en la conservación del medio ambiente, hoy en día se adhiere decididamente a los Objetivos de desarrollo del Milenio para combatir la pobreza y las
presiones migratorias que se derivan de ella. El plan de acción decenal sobre el que nos hemos puesto de acuerdo pretende concretar sobre el terreno un desarrollo económico concorde con las
condiciones exigidas para el desarrollo sostenible. Este objetivo pasa al mismo tiempo por mejorar la productividad de las tierras y por acondicionar los recursos en tierra y en agua desde la óptica
de la sostenibilidad”.
“En esta Conferencia, prosigue Martin Sommer, Suiza ha desempeñado un rol muy activo para que el plan estratégico encuentre la adhesión de los 191 miembros de la Conferencia. Hay que resaltar que en
tanto que país donante, nuestra gestión es única en la medida en que consiste siempre en aunar el diálogo político, la práctica sobre el terreno y los conocimientos científicos, una unión que, en
resumidas cuentas, es la “firma de la COSUDE” y sin el cual no es posible una acción creíble y sostenible.”
Los porcentajes de la discordia contra 24 mil millones de toneladas de tierra
Si bien es cierto que en Madrid se han realizado numerosos progresos para concretar el plan de acción decenal, sus mecanismos de puesta en práctica en los países afectados y la participación de
actores no estatales, ONGs y sociedad civil principalmente, no es menos cierto que los miembros no han llegado a un acuerdo sobre la financiación. Japón y Estados Unidos rechazaron finalmente el
aumento de un 5% del presupuesto que en un principio parecía haber sido aceptado. Por lo tanto, será en la próxima Asamblea general de la ONU, en Nueva York, donde las Partes en la Convención deberán
encontrar una solución a este problema. Paralelamente al desastre humano y ecológico que conlleva el agotamiento de los suelos, la inacción, conviene recordarlo, tiene también un coste global
exorbitante estimado en 40 mil millones de dólares al año.
Informaciones complementarias y documentación
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Pagina de la Conferencia de la Convención de las Naciones Unidas sobre Desertificación
http://www.unccd.int/cop/cop8/menu.php -
Website about the conference of the Reporting Services of the International Institute for Sustainable Development
http://www.iisd.ca/desert/cop8/